Lentejas con arroz y verduras

Tiempo de preparación: 60 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes(1 persona)
  • 30g de arroz.
  • 60g de lentejas.
  • 100g de tomate natural o triturado.
  • 100 g de cebolla.
  • 50g de pimiento rojo.
  • 50g de calabacín.
  • 50g de zanahoria.
  • 50g de puerro.
  • 15ml de aceite de oliva virgen o virgen extra.
  • 1 cucharadita pequeña de pimentón.
Preparación

1. Poner las lentejas a remojo la noche anterior.

2. Lavar y limpiar los pimientos, retirando las semillas. Picar en daditos.

3. Pelar la cebolla. Picar en trozos pequeños.

4. Pelar la zanahoria. Cortar en rodajas finas.

5. Pelar y picar el puerro.

6. Cortar los dos extremos del calabacín, lavar y partir en dados.

7. Rehogar las verduras (excepto el calabacín), incorporando al final el pimentón. Mezclar bien.

8. Cubrir la mezcla anterior con abundante agua y añadir las lentejas. Dejar cocer a fuego lento durante 25 minutos, removiendo de vez en cuando.

9. Agregar el arroz y el calabacín y proseguir la cocción unos 20 minutos más (o los necesarios para que el arroz quede en su punto y las lentejas también terminen de cocerse). Añadir la sal al final, cuando las lentejas y el arroz estén prácticamente cocidos.

10. Dejar reposar y servir.

Consejos

La familia de las cebollas, que engloban los ajos y los puerros, tienen un toque sulfuroso picante cuya finalidad es evitar el ataque de los animales. Estas plantas absorben el azufre del suelo y lo incorporan a sus células. Por esta razón, al cortar, por ejemplo, la cebolla, se produce la liberación de unas enzimas que reaccionan con el azufre captado del suelo, provocando la formación de compuestos sulfurosos irritantes y con un olor característico muy intenso. Además, en el caso de las cebollas, uno de los compuestos sulfuroso que se sintetiza en mayor cantidad es volátil y tiene propiedades lacrimógenas (sulfóxido de tiopropanal), por lo que en contacto con los ojos y la nariz del cocinero provocará lagrimeo y picor constante.

Estos efectos se pueden reducir si se enfrían previamente las cebollas en agua con hielo durante al menos 30 minutos, ya que la baja temperatura retardará la acción enzimática.


Fuente: Rosario Pastor y Josep A. Tur (Editores). Manual práctico de nutrición y dietética deportiva. Servicio de Publicaciones de la Universidad Católica de Ávila. ISBN: 978-84-9040-522-2.

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