Tiempo de preparación: 45 minutos
Dificultad: Baja
1. Pelar y filetear finamente el ajo.
2. En una cazuela calentamos el aceite a fondo e introducimos el ajo. Salteamos hasta que comience a adquirir un color dorado, con cuidado para que no se quemen.
3. Añadir el jamón cortado en trozos pequeños. Remover con una cuchara.
4. Añadir la rebanada de pan duro cortada en trozos y remover para que se mezclen bien los sabores.
5. Retirar la cazuela del fuego y espolvorear con el pimentón dulce.
6. Volver a colocar la cazuela en el fuego y añadir el caldo.
7. Cocer a fuego lento durante unos 20 minutos.
8. Servir en un cuenco de barro y añadir el huevo escalfado. Otra opción es añadir el huevo crudo a la sopa y cocer unos 2-3 minutos más hasta que el huevo se cuaje y quede como huevo hilado.
Espolvoreamos el pimentón dulce con la cazuela fuera del fuego para evitar que se
queme y adquiera un sabor amargo.
Si acostumbras a pelar ajos y almacenarlos en aceite para su uso días después,
sumérgelos previamente durante varias horas en vinagre o zumo de limón. Esto
evitará el posterior crecimiento bacteriano de Clostridium botulinum.
Fuente: Rosario Pastor y Josep A. Tur (Editores). Manual práctico de nutrición y dietética deportiva. Servicio de Publicaciones de la Universidad Católica de Ávila. ISBN: 978-84-9040-522-2.